Hace un par de años, un gran periódico publicó un artículo sobre fotografía digital en el que informaba sobre la aparición de un nuevo software que transformaría automáticamente las fotografías tomadas por aficionados en imágenes capaces de competir con las del mejor de los profesionales. Este software nunca ha existido, ni existirá, ya que la buena fotografía siempre se ha basado en el arte y en la habilidad del fotógrafo, en entender las herramientas y usarlas correctamente, en la percepción y la capacidad de capturar una imagen que atraiga la atención del público y comunique algo.
-Rob Sheppard












